Dorothée Selz, esculturas comestibles, 1967-2021

La exposición se centra en las obras en las que Dorothée Selz ha utilizado la comida. Se inicia con una serie de trabajo que hizo, desde finales de la década de 1960, junto Antoni Miralda con el nombre de “Miralda-Selz. Traiteurs Coloristes” en los que empezaron a experimentar, a utilizar la comida como materia artística, creando pasteles en los que ironizaron sobre aspectos relacionados con la vida social, también hicieron comidas que celebraron en entornos artísticos como la galería Givaudan de París que convirtieron en un restaurante, en las que los alimentos que se servían habían sido coloreados. Sus acciones evolucionaron a formas más complejas, las comidas dieron paso a los ceremoniales en los que participaron otros artistas y músicos como Joan Rabascall, Jaume Xifra, Éliane Radigue,…

En solitario siguió interesada en lo efímero y en el arte participativo “El conjunto cobra vida de forma festiva gracias a la participación activa del público que puede saborear lo que ve” escribió Dorothée Selz, artista que ha recurrido, de forma frecuente, a las esculturas comestibles para realizar sus ofrendas, en las que prioriza lo efímero y lo temporal, que se celebran en un ambiente lúdico, invitando al participante a utilizar diferentes sentidos como el gusto, el tacto y el olfato, rompiendo con la jerarquía que había en la esfera artística, en el que la vista era el sentido hegemónico. Sus propuestas, junto a las de Antoni Miralda, Dieter Roth y otros, se pueden adscribir a  una nueva categoría  artistica el Eat Art creada por Daniel Spoerri.

Dorothée Selz nació en 1946, en París, ciudad donde vive y trabaja. Se formó en una familia de coleccionistas de arte. Desde sus inicios, en la década de 1960, las referencias a elementos comestibles han estado muy presentes, ya fuese a partir de las ofrendas o de las acciones  y los collages, en los que cuestionaba  el lugar que ocupaba la mujer en los medios de comunicación. Con el paso del tiempo, sus esculturas comestibles se han relacionado con las artes populares y con la etnografía con la intención de romper la frontera entre la alta y la baja cultura, entre las artes mayores y menores. 

Con un lenguaje cercano al pop, Dorothée Selz ha realizado numerosas esculturas efímeras y comestibles que ha presentado  en la Eat Art Galerie y en el Restaurant Daniel Spoerri, Düsseldorf, 1971; Imagine Gallery, Pekin, 2005; Alianza Francesa, Popayan, 2007; Museo del Barro, Asunción, 2012; Palais de Tokyo, París, 2013; Tate Modern, Londres, 2015; Biennale de Venecia, Venecia, 2017; Musac, León, 2021; entre otros.

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