Jordi Ortiz

60

Ciutat
texto de Mariona Fernández
Autoedición, 2015
24 x 32 cm, 102 pp
Tiraje de 12 ejemplares, firmado y numerados
60 €

Descripción

Texto Mariona Fernández

Irse sólo es una forma de mirar. No sirve de nada atravesar el mundo y arrastrar la mirada intacta arriba y abajo. Volver de tantos lugares y que nuestra posición sea la misma. Irse es mirar desde otro lugar, y, a veces, como en este caso, se marcha sin moverse. Se va debajo de un árbol. Allí comprende que la gran fuerza del mundo vegetal radica en su aparente quietud; su majestuosidad, en el hecho de no necesitar nada de nosotros, y que su belleza está ligada a lo que es esencial.

Mientras comprende, uno también aprende a mirar. Todo lo que el primer día parecía igual, ramas, se va convirtiendo en ramillas que estallan de una poda excesiva, estructuras geométricas que siguen un orden primordial o, al contrario, desequilibrios que nos llenan de inquietud, en formas que nos recuerdan formas, en desnudeces de diferente textura, en puntos de vista cada vez más osados, en sutiles diferencias que a cada nueva mirada son más evidentes.

Tal es el árbol, a base de observarlo, lo que desvela la empatía del autor para con su inmovilidad y su silencio, para ver mejor, sintiendo desde abajo todo el peso de la humildad y el agradecimiento. Y, aquí, la belleza. Y, aquí, una visión única que la cámara dotará de extrañeza. Sólo había que este sencillo pacto con el árbol de cerca de casa para que el mundo fuera diferente. Este es el pequeño gran viaje del autor y las imágenes lo son de esta verdad, de esta transformación.

Como espectadores, se nos ofrece contemplar el recuerdo de este viaje -un recuerdo refinado, leve y silencioso- desde una posición imposible. La visión que tenemos delante nunca se habría podido ver cara a cara. Más que nunca, no estamos ante un árbol, sino ante la mirada particular de alguien que «lo ha visto». Esto convoca nuestra atención, nos invita a ver.