La exposición Semióticas del borrado, de la artista Ana DMatos, puede visitarse en la galería ubicada en la calle Casanova, 136-138, B_3, en Barcelona, hasta el 30 de mayo. Es necesario solicitar cita previa escribiendo a: info@juannaranjo.com
La exposición presenta una obra clave en la trayectoria de la artista, una escultura realizada en cinta de plástico transparente que revela su proceso de construcción: sus uniones, su desarrollo y la expansión orgánica de su forma. Esta obra fue exhibida, site-specific, frente al retablo mayor de Simón Rodríguez del siglo XVII, de la Iglesia de la Universidad de Santiago de Compostela. Esta escultura se enfrentaba simbólicamente a la representación barroca de la Asunción y fue la escogida por la autora para su destrucción y visualización de las Semióticas del borrado.

Los motivos de esta elección son varios. Mientras la escultura original —cerrada, pintada, ornamentada y tallada en madera— encarna valores tradicionalmente impuestos a la feminidad como la abnegación, dulzura o pureza, su figura construida en plástico se erigió como su antítesis: un cuerpo abierto, visible, contemporáneo y crítico. Su provocador título Virginis Assvmptio pvlcerrima inani deiecta recens a Paradiso venit Semper patet («Asunción: belleza del espacio, recién llegada del Paraíso, abierta 24 horas») interpelaba la persistente mercantilización del cuerpo femenino y denunciaba la normalización social y política de dicha práctica. La frase o título, que evoca mensajes publicitarios callejeros, pone en evidencia la desigualdad estructural que permite que las mujeres sean ofrecidas como mercancía sin que esto escandalice a nuestras sociedades.
Se suma a la elección de esta escultura su complejidad técnica —un trabajo escultórico pensado desde el vacío, que fusiona conocimientos cerámicos con una construcción inusual basada en el crecimiento interior de la forma— así como a su potente carga simbólica. Esta escultura, destinada a la destrucción, fue intervenida en una performance en la que se cercenaron las partes correspondientes al cuerpo, dejando solo la estructura del vestido. La acción fue documentada en una serie fotográfica que da nombre a la exposición: «Semióticas del borrado». El fragmento restante lleva el título de «Virginis borrada», emblema de la desaparición simbólica de las mujeres creadoras, de su olvido, de su silenciamiento.