Descripción
Después de la Segunda Guerra Mundial, varios pintores de diferentes partes del mundo comenzaron a cuestionar los supuestos fundamentales de la pintura de una manera que era a la vez agresiva y lúdica. Muchos artistas concedían tanta importancia al acto creativo en sí mismo como a la pintura resultante. En esta frontera entre la pintura y la performance, el azar o el espectador solían reclutarse como cocreadores de la obra. Esta actitud experimental y conceptual hacia la pintura y el arte inspiró posteriormente a muchos otros artistas. En los últimos años ha aumentado el interés por el arte performativo y, con él, el interés por sus raíces.




