Descripción
En 2012, Benabderrahmane regresó a su país natal, Marruecos, tras doce años de ausencia, atravesando las dunas y las llanuras para crear películas en Super-8 que plasman el paisaje en constante cambio. Las imágenes fijas de la película recopiladas en este libro nos invitan a seguir el camino que serpentea entre la tradición y la modernidad. Viajamos al valle del Bouregreg, un nuevo centro cultural que simboliza la modernidad y la fisonomía cambiante de las tierras ancestrales. Más lejos, descubrimos las llanuras desérticas de Chichaoua, rocosas y desnudas, donde pueblos somnolientos se acurrucan en un lugar donde el tiempo se detiene.
A partir de estos espacios y cuerpos familiares, en los que se desarrolla la historia del Marruecos contemporáneo con todas sus contradicciones, Benabderrahmane nos invita a experimentar una historia marroquí sensible, mineral e instintiva, donde las piedras ruedan, la sangre se coagula y la mirada del artista se posa en un lugar a la vez familiar y en constante cambio.
In 2012, Benabderrahmane returned to her home country of Morocco after 12 years, crossing the dunes and plains to create Super-8 films mapping out the ever-changing landscape. The film stills collected in this book invite us to follow the path winding between tradition and modernity. We travel to the Bouregreg Valley, a new cultural centre which symbolizes the modernity and changing physiognomy of ancestral lands. Further afield, we discover the desert plains of Chichaoua, rocky and stripped back, where sleepy villages nestle in a place where time stands still.
From these familiar spaces and bodies, in which the history of contemporary Morocco is played out with all its contradictions, Benabderrahmane invites us to experience a sensitive, mineral and instinctive Moroccan history, where stones tumble, blood clots and where the artist’s gaze comes to a place at once familiar and ever-changing.










